Para ello, cambié la vieja grava inerte por la famosa y muy recomendada Akadama, un sustrato típico para bonsáis que consiste en gránulos de arcilla muy porosa. El trabajo fue bastante complejo, la Akadama viene con mucha arenilla y tras muchos lavados la puse en el acuario.
Vista completa del acuario |
| Algunos pequeños brotes ya empiezan a salir |
También incorporé un par de Anubias nanas y tallos de Eleocharis vivipara. que es una planta tipo junco en tallos muy finos que he alojado al fondo. Al ser la altura del acuario muy bajita, enseguida se dobla, formando un efecto muy curioso. Enseguida se ramifica.
La última de las plantas que he puesto han sido un par de Anubias nana. Por su pequeño tamaño y por su color verde intenso, hace una buenísima combinación.
| Vemos una caridina japonica posada en una de las hojas |
| Un par de japonicas bajo el resguardo de una Anubias nana |
Por último, un primer plano de mi betta que se ha colado en la sesión fotográfica. Tras un año en una pecera prácticamente desnuda, lo debe estar flipando!
| Mi betta la mar de feliz en su nuevo entorno |
Wooooow! ¿pero que ven mis ojos? Me alegro muchísimo de que te pongas manos a la obra con el blog, el cual va a favoritos de cabeza.
ResponderEliminarLa glosso pienso que te cogera más altura de la cuenta, no se, de todos moros informa y fotoooos, porque es algo que me gustaría hacer (poner glosso)
Un saludo y ya tienes un fan por aquí.
Jaja, recordemos que el acuario es (super) Low-tech... al igual que su presupuesto!
Eliminar